Lemony Snicket le dice algo al 1% #OccupyWallStreet
de zapata
El movimiento de #OccupyWallStreet es algo que desde sus inicios me pareció interesante. No les voy a mentir, al principio no lo entendía.
La verdad es que la mayoría de las coberturas son tendenciosas, pocas se han encargado de retratar el movimiento como tal. Quizás algo que se me hizo raro y que dije hace tiempo en Twitter es la nula cobertura en México y la aún poca reacción de la gente. Creo que muchas veces decimos eso, pero la verdad es que un gran porcentaje de la población ni siquiera tiene oportunidad de pensar en eso. Porque están chambeando. Para comer. Y lo que menos quieren es llegar a sus casas y preocuparse aún más. Lo que quieren es ver el fut y no preocuparse.
Y nuestra cultura es así, nos conformamos con lo poco que nos dan porque «podríamos estar peor». Y si bien es cierto, hay mucho que aprender en los movimientos que han surgido. En EEUU el gran pedo es que el 1% de la población tiene una lana inimaginable y aún así son los que proporcionalmente pagan menos impuestos, los cuales normalmente los cubre el otro 99%. Así es, grandes compañías como EXXON o algunos bancos logran -gracias a artificios de la contaduría- ganar millones de dólares, hacer que el gobierno “los rescate” -con dinero de los impuestos- y pagar cantidades risibles de impuestos.
Esto no le gusta a nadie. Y la gente empezó a protestar, diciendo que debería existir algún impuesto a los ricachones que haga que paguen una cantidad proporcional de dinero. Igual y hasta un poquito más, porque -seamos justos- no es como que alguien necesite miles de millones de dólares para comer.
Aún así está la contraparte, la gente que dice “es su dinero, que hagan lo que quieran”, “ellos se lo ganaron, tu trabaja duro y ganarás igual”, “si son millonarios por méritos propios,deberían dejarlos en paz”. Y aunque esto puede parecer lógico, también hay otra dura realidad. La mayoría de la gente podría trabajar muy duro y no ganar igual, podría incluso trabajar más duro que todos y no ganar ni la décima parte, ya sea por ondas educativas -que son caras- o porque simple y sencillamente no fueron tan afortunados. El campo de batalla es injusto, en general la política y la industria son cosas que controlan algunas familias y que mantienen como una especie de “mafia de los ricos”. Y esa es una realidad.
En fin, basta de mis divagaciones. Lo que yo quería enseñarles era los 13 Observaciones hechas por Lemony Snicket mientras veía Occupy Wall Street desde una distancia prudente. Para quienes les suene el nombre, Lemony es el autor de los excelentes libros “Una serie de eventos desafortunados”.
Se los dejo en inglés para que le den un vistazo, veré si mañana puedo hacer una traducción de esto en CriticaPura:
Thirteen Observations made by Lemony Snicket while watching Occupy Wall Street from a Discreet Distance
1. If you work hard, and become successful, it does not necessarily mean you are successful because you worked hard, just as if you are tall with long hair it doesn’t mean you would be a midget if you were bald.
2. “Fortune” is a word for having a lot of money and for having a lot of luck, but that does not mean the word has two definitions.
3. Money is like a child—rarely unaccompanied. When it disappears, look to those who were supposed to be keeping an eye on it while you were at the grocery store. You might also look for someone who has a lot of extra children sitting around, with long, suspicious explanations for how they got there.
4. People who say money doesn’t matter are like people who say cake doesn’t matter—it’s probably because they’ve already had a few slices.
5. There may not be a reason to share your cake. It is, after all, yours. You probably baked it yourself, in an oven of your own construction with ingredients you harvested yourself. It may be possible to keep your entire cake while explaining to any nearby hungry people just how reasonable you are.
6. Nobody wants to fall into a safety net, because it means the structure in which they’ve been living is in a state of collapse and they have no choice but to tumble downwards. However, it beats the alternative.
7. Someone feeling wronged is like someone feeling thirsty. Don’t tell them they aren’t. Sit with them and have a drink.
8. Don’t ask yourself if something is fair. Ask someone else—a stranger in the street, for example.
9. People gathering in the streets feeling wronged tend to be loud, as it is difficult to make oneself heard on the other side of an impressive edifice.
10. It is not always the job of people shouting outside impressive buildings to solve problems. It is often the job of the people inside, who have paper, pens, desks, and an impressive view.
11. Historically, a story about people inside impressive buildings ignoring or even taunting people standing outside shouting at them turns out to be a story with an unhappy ending.
12. If you have a large crowd shouting outside your building, there might not be room for a safety net if you’re the one tumbling down when it collapses.
13. 99 percent is a very large percentage. For instance, easily 99 percent of people want a roof over their heads, food on their tables, and the occasional slice of cake for dessert. Surely an arrangement can be made with that niggling 1 percent who disagree.
Enlace: OccupyWriters | Vía BoingBoing

Life it’s not fair. Supérenlo.
JAJAJAJA, bueno, por eso no hay que creer todo lo que le llega a uno por crreoo y hay que realizar las investigaciones correspondientes antes de volar bala, por eso existe la profesion de reporteros. En fin.Pobrecitos los locales que estan siendo tentados por los malditos adinerados que quieren construir mega-proyectos (por que ahora todo suena mas maléfico con un Mega por delante) que les ofrecen ridículos precios por sus ranchitos…. ehh…..ok… tal vez no tan ridículos. Han visto las fábulas donde se les convierten los ojos en símbolos de dólares a los personajes..así les pasa a muchos y se les olvida todo el patriotismo y toda la alharaca en dos manazos.