Y esto es cada sexenio: «Cuando las elecciones nos alcancen»

Aún tengo recuerdos borrosos del cambio. La verdad, con mis apenas 13 años, la política seguía siendo un enigma, pero recuerdo muy bien ir en el coche familiar después de que se anunció que Fox había llegado la presidencia.

El PRI estaba fuera de Los Pinos y aunque no lo entendía, un ambiente festivo llenaba el aire. Se sentía.

Recuerdo muy bien un momento en el que en el auto de al lado unos chavos de no más de 20 años volteavan y hacían una V con sus dedos. La victoria había sido contundente y la gente celebraba que, por primera vez, su voto había hecho un cambio.

Un cambio que se nos quedó a deber en un gobierno que parecieron seis años de un sketch gigantesco de Adal Ramones, pero un cambio, a final de cuentas. Quizás tendríamos más suerte a la próxima.

Seis años después todo había sido distinto. El «loco» Andrés Manuel se había lanzado como candidato por el PRD, el gris Felipe Calderón como el candidato del PAN, Patricia Mercado por el PSD y supongo que alguien más por el PRI (no se crean, fue el corrupto gris y tramposo de Madrazo).
Era la primera vez que votaba y sabía que tenía que pensarlo. En mis manos estaba el futuro de la nación.

En los seis años pasados había pasado de ser un púber a ser un «adulto» que iba a tener la responsabilidad de elegir quién estaría a la cabeza del gobierno por los próximos seis años.

A final de cuentas voté por la alternativa que me pareció mejor: le di mi voto a Patricia Mercado. La verdad no se lo dije a nadie, de hecho dudo que alguien me haya preguntado. Como todos sabemos ganó (?) Calderón y yo, como buen joven desinteresado de la política y hasta cierto punto irresponsable, no cuestioné lo que había pasado.

Recuerdo ver los resultados de las elecciones y no prestar mucha atención. Suponía (gracias a la burbuja rosa que es la clase media lagunera) que Calderón ganaría, así que no me sorprendió el resultado. De Andrés Manuel sólo sabía lo que decían todos, que era un alborotador, un tipo que tenía malas calificaciones en la universidad y que quería un voto por voto. Poco más.

Había vivido en el DF el año anterior a las elecciones, trabajé como voluntario con niños de la calle y no tenía ni siqiuera radio o televisión y la verdad ponía muy poca atención al panorama político. Mi concentración estaba casi totalmente al trabajo que hacía. No sé si fue bueno o fue malo, pero así fue. Quizás debí haber visto las señales.

¿Cuales?

Veía a la gente gritar, veía a la gente exigir. Debo confesar que más de una vez me harté de oír a jóvenes mujeres y niños gritar «Es un honor estar con Obrador». No quería saber nada del tal señor López y por lo visto la democracia había hecho que así fuera. Pero muchos decían que algo había pasado, que algo había estado mal.

¿O no?

No sé. No tengo certeza en cuanto a si hubo fraude o no en esas elecciones. Pero lo que sí recuerdo muy bien es todo lo que pasó después.
Por azares del destino había vuelto al DF y durante otro año viví allá. Un año después de las elecciones: el año en que empezó verdaderamente la política de la Guerra Contra el Narco de Calderón.

Viví en la capital y otra vez el ritmo de la ciudad me consumía. Despertaba a las cinco o seis para ir a trabajar, después ir a la escuela y regresar en la noche a la casa, tratar de descansar y hacer tarea y seguir. El poco tiempo libre que tenía prefería disfrutarlo, egoístamente, en cosas que fueran más placenteras que la política.

Pero oía más de AMLO, sabía más de él y, de una u otra manera, me daba cuenta que quizás lo que había escuchado no era del todo real. No sé, no quiero pensar que en algún momento me dejé llevar por los medios, pero quizás sí. Quizás no sea un manipulador que le daba cosas a los pobres para que votaran por él, quizás no era un peligro para México. Quizás, quizás, quizás.

Y es que es difícil hacer un autoexamen y preguntarnos «¿por qué pienso lo que pienso? ¿qué me llevó a pensar así?». Pero es un buen ejercicio que debemos hacer seguido.

El tiempo pasó, regresé a Torreón y lo que viví es indescriptible, pero fue el pan de cada día para muchos mexicanos que también sufrieron el estragos de una fallida estrategia contra el narco que comenzó con el escape del narcotraficante más grande de México y parece terminar -con broche de oro- con el supuesto arresto de un hijo del mismo, que resultó no ser.

En Torreón, como en muchas otras ciudades, la situación pegó fuerte. Quizás no al principio, porque estar en nuestra burbuja rosa clasemediera nos podría mantener tranquilos, pero, tan siquiera para mi, hubo un antes y un después del atentado contra Carlos Herrera Araluce, conocido político y empresario (y con supuestos nexos con el narcotráfico que son por todos conocidos pero por nadie platicados) de la vecina ciudad de Gómez Palacio.

Recuerdo que ese día fui a comprar leche a la tienda «de la esquina» más cercana y llegó un fotógrafó de un periódico regional y platicó eso con el dueño de la tienda, después me miró como de reojo y dijo al aire «esto se va a poner canijo, de mi se acuerdan, ya no va a estar igual».

Y sí, tuvo razón.

Descontrol, inseguridad, secuestros, robos, extorsiones, asesinatos, decapitados, sangre, desconfianza. Así se vivía en Torreón, no era raro escuchar granadazos, balaceras o cosas de ese estilo. Hubo una temporada en que incluso sucedía una vez a la semana -si bien nos iba-; no hay que decir que la gente prácticamente dejó de salir de noche, muchos negocios quebraron.

Y no; no quiero que me digan que no es culpa de Calderón y su política de (in)seguridad. No mames, no quiero que me salga con lo mismo que me salió José Lopez Porpillo: «Soy responsable del timón, pero no de la tormenta». Que asuma que su estrategia ha dejado más sangre que resultados.

Y sí, muchos dirán «pero destapó la cloaca», «nadie más se hubiera aventado», «hizo bien, él sí está contra el crimen», pero ¿saben qué? hay muchas maneras de combatir al crimen organizado y no sé si nos ha quedado claro que su estrategia no funciona. Primero hay que limpiar las instituciones, desde las instituciones educativas hasta las encargadas de la seguridad, para poder empezar a combatir algo de esa magnitud, si no el problema se replicará dentro de lo mismo que quieres combatir. Si no se combate desde la raíz ¿cómo se espera que el problema no siga creciendo?

Creo que el gran fallo de Calderón fue combatir los síntomas (sacando al ejército a las calles para traer de nuevo la «seguridad»), tratando de compatir algunaz causas pero no combatiendo la raíz del problema, que en gran parte está en todos nosotros.

Así que yo ya me cansé de una política que a todas luces no está dando frutos y por lo visto no los dará en un futuro.

Y que bien, porque el próximo primero de enero toca cambio de gobierno y este domingo toca votar.

De seguro ya saben a dónde voy: por quién voy a votar.

Peña Nieto representa un Jurassic Park que ha vuelto a la vida, maquillado y con teleprompter. A mi no me engaña y siento que a la mayoría de mis amistades tampoco, auqnque estoy seguro de que quizás algunos de los que lean esto votarán por EPN porque ya les prometieron un hueso. Una verdadera lástima, porque no hay ni un millón de huesos (lo siento, es su reality check). No, yo creo tener el suficiente criterio y conocimientos de historia para no votar por el PRI.

Josefina representa todo lo que representa Felipe Calderón, incluso hace momentos acaba de anunciar que lo piensa invitar como Procurador de Justicia. Así que no, no será Josefina. Creo haber vivido en primera fila los estragos de la estrategia que su partido piensa seguir y no me gustó, así que no vy a votar por el PAN.

De Quad(o)i ni hablar. No voy a votar por alguien que representa a un partido fundado por un monumento (si los monumentos fueran horribles, con cientos de cirugías plásticas y además tuvieran el CI de una berenjena) a la corrupción sindical como es Elba Esther Gordillo. Así que, podrás prometer lo que sea, Quadri, pero yo no me creo ni la mitad de lo que dices y no voy a votar por Nueva (?) Alianza.

Ay Peje, sólo quedas tú. Un alborotador que se autonombró presidente de su «gobierno legítimo» (algo parecido a lo que hizo Clouthier con su «gabinete alternativo» en el 89) pero que ha sido nombrado el segundo mejor alcalde del mundo. Un tipo que tardó 14 años en terminar bien su carrera (con un promedio de 7.72) pero que apoya una reforma educativa y social y a su vez es apoyado por mucha gente que considero admirable intelectualmente. Un tipo que muchos consideran peligrosamente terco pero que en su gabinete tiene a Ebrard (nombrado mejor alcalde del mundo), Juan Ramón de la Fuente y muchas otras verdaderas estrellas en sus campos.

Un hombre y un partido de contrastes. Pero que a final de cuentas puede ofrecernos una nueva manera de hacer las cosas. No sé si sea muy joven y me haya hartado con 12 años de gobierno «del cambio» (que sigo esperando ver), pero no creo tener que esperar 70 años a PAN y ***ga (y me informan que ya se acabó el PAN) para reaccionar. No quiero que vuelva a la vida un partido que debería estar muerto y olvidado como es el PRI (Partido de los Rateros Incansables, Pertido de la Repetición Infinita, Puros Robos Increíbles…).

No sé a ciencia cierta cómo gobernará, pero no hay democracia sin algo de incertidumbre. Sé que el PRD es un partido en el que hay muchos ex priístas, pero dicen que es de sabios cambiar de opinión (a menos de que seas Fox); aún así creo que la «izquierda» (que no sé si llamarla así, porque no la considero tal) puede ofrecer una nueva manera de hacer las cosas, un nuevo contrato social que puede hacer un (ya cansino) «cambio».

Como les digo, no sé si Andrés Manuel en realidad lo pueda hacer. es verdad. No lo sé a ciencia cierta. Pero sé que los otras opciones no podrían. Y siento que lo va a intentar.

No sé si sea un cambio verdadero, pero sé que será distinto y creo que vale la pena arriesgarse. Yo voy a echar los dados y voy a votar por Andrés Manuel, la persona que considero que puede (o tan siquiera intentará) volver a concretar un contrato social nuevo para el país.
Y nunca (en serio nunca) pensé que lo hubiera hecho.

Pero aquí me ven.

Yo con AMLO.

Introvertido/Extrovertido

La primaria no fue cosa fácil para mi. No. Para nada. De hecho fue quizás muy difícil. ¿Saben cuando la gente dice que los niños pueden ser crueles? Pues bien, hay algunos que lo dicen porque lo vivieron en carne propia.

No sé qué fue lo peor. El hecho de que era un ñoñazo que me sentía más inteligente que los demás que me creía más que ellos por serlo, que fuera un gordito con poco talento para el futbol soccer. O quizás simplemente el hecho de que no era la persona más fácil con la que se podía tener una amistad. Y si a esto le sumamos que estuve en la misma escuela desde tercero de kinder hasta salir de la prepa, quizás podría haber salido todo mal.

Y es que, si lo pensamos bien, el mundo está hecho para extrovertidos. Son ellos los que tienen todas las ventajas y son ellos los que son considerados especiales. Aunque no siempre las personas que hablan mejor son las que tienen las mejores ideas, no cabe duda que aquellas que lo hacen se llevan todos los aplausos. En el caso de la escuela, los profesores muchas veces consideran mejor que un alumno sea extrovertido que introvertido, incluso aunque los introvertidos normalmente tienen mejores notas.

Pero vivimos en un mundo en que ser introvertido no se premia; al contrario, pareciera que se hace difícil. Para todo se usan trabajos en equipos y parece que se espera que todo se haga como parte de un comité, algo que para mi era bastante difícil. ¿Equipos deportivos? Sí claro, estaba en basquetbol, pero no era ni eel mejor jugador ni de los buenos ni nada. uno más. Recuerdo que incluso algunas veces estaba a punto de ponerme a llorar porque los de mi equipo preferían no pasrme al balón. no sé si porque era muy pedante o porque era muy malo. Quizás ambos.

En fin, creo que fueron muchas las cosas que me hicieron tratar de cambiarlo todo. Y recuerdo muy bien el momento en que dije que iba a tratar de cambiar, fue en las vacaciones de verano entre sexto de primaria y primero de secundaria. La secundaria representaba un reinicio, así que lo aprovecharía. Digo, si los idiotas extrovertidos con amigos podían hacerlo ¿por qué yo no?

Y sí. Cambié muchas cosas. Dejé de refugiarme tanto en los libros y empecé a tratar más con las personas. Me hice un desordenado de primera, pero con buenas calificaciones. Empecé a practicar voleibol -un deporte en el que el trabajo en equipo es algo primordial-, hasta que empecé a hacerlo más en serio e incluso llegué a ser capitán del equipo de mi escuela.

Vamos, empecé a cotorrear, a tratar de tener amigos y de ser popular. Y se podría decir que en algún momento lo logré, o eso creo yo. Pero no se sentía como nada de lo que esperaba. Pero me había demostrado que podía serlo. Y de hecho había muchas cosas que me gustaban de eso: salir, bailar y conocer mucha gente puede llegar a ser divertido.

Creo que eso lo entendí demasiado tarde; aún así, llegué a un punto en el que quería encontrar un equilibrio. Tuve buenos amigos, que hasta la fecha conservo, quienes fueron los que tuvieron mucho que ver con eso. Su forma de ser era tan distinta a la mía en todos los sentidos, que aprendí muchísimo de ellos. Y ahí fue cuando mejor me fue. Quizás no era popular, pero tenía mis amigos y me la pasaba bien, a veces salía, a veces no. Como todos, vamos.

Cuando salí de la prepa me fui un año de voluntario al Distrito federal, a trabajar con niños de la calle. Ahí tenía que ser tanto introvertido como extrovertido. tenía que ser extrovertido con los chavos de la calle y tenía que aprender a meditar y hablar conmigo mismos entre los mares de personas que inundan el DF. Tenía suficiente tiempo para pensar y ejercitar mi paciencia, pero a la vez conocí a personas de todo el mundo que trabajaban como voluntarios en la misma fundación.

Creo que a partir de ahí he tratado aún más de buscar un equilibrio entre introvertido/extrovertido. hay cosas  de los dos que me encantan, y creo (aunque no lo sé) que la mayoría de la gente es así. Adoro pasar dos días sin salir de casa, leyendo o viendo películas. Pero también sé disfrutar de una buena fiesta, un bailongo o una ida a un bar lleno de gente. Lo mismo puedo pasar un día sentado frente a mi computadora que una noche de fiesta platicando mon mucha gente.

Pero aún así, muchas veces se me olvida como convivir con las personas que son mucho más introvertidas o extrovertidas que yo. Por ejemplo, a mis hermanos les encanta estar 24/7 rodeados de la mayor cantidad de personas posibles, y cuando vivía con mis papás esto hacía que algunas veces la casa se llenara de muchísima gente, adolescentes gritones e ingenieros chistosones que rompían la paz del hogar. Y no lo soportaba. Y también convivo con otras personas a las que no les gusta salir a lugares con mucha gente, no les gusta bailar ni los ruidos muy altos; es más, muchas veces no quieren hablar con las demás personas. Y a veces me desespera. Porque siento que se están perdiendo de algo genial -que en parte sí, pero sé que no es para todos- cuando desaprovechan alguna oportunidad de hacer algo distinto. O cuando no hacen las cosas que yo disfruto en dósis moderadas, como salir de fiesta, a conciertos o a lugares con más gente.

Y yo pensé que sería al revés, que al ser (según yo) introvertido/extrovertido o ambivertido, entendería a todas las personas y podría relacionarme con más. Pero a veces, como a todos, me cuesta trabajo ponerme en los lugares de los demás. Y no se apuren, es algo en lo que estoy trabajando.

Ser introvertido y ser extrovertido no deberían ser polos opuestos de una ecuación, sino complementarse en equilibrio.

Es más difícil de lo que parece, pero mis consejos (que me funcionaron) son los siguientes: Extrovertido: no busques afuera de ti, muchas veces las cosas que más necesitas las tienes dentro, date un momento para pensar a solas, reflexionar y respirar; medita, es muy bueno; cultiva tu mente y disfruta de tu propia compañía, entiende a los que no son como tú y ayúdales cuando puedas. Introvetido: trata de ir más allá; los otros son un espejo de ti mismo; disfruta y prueba cosas nuevas, no tangas miedo; pero hazle saber a los extrovertidos que también es válido disfrutar de un momento a solas, entiende a los que no son como tú y ayúdales cuando puedas.

Y vamos, no soy ningún Og Mandino. Esto es sólo un recuerdo para mi mismo de lo que a veces se me olvida que he vivido.

«Cult of done»

  • There are three states of being. Not knowing, action and completion.
  • Accept that everything is a draft. It helps to get it done.
  • There is no editing stage.
  • Pretending you know what you’re doing is almost the same as knowing what you are doing, so just accept that you know what you’re doing even if you don’t and do it.
  • Banish procrastination. If you wait more than a week to get an idea done, abandon it.
  • The point of being done is not to finish but to get other things done.
  • Once you’re done you can throw it away.
  • Laugh at perfection. It’s boring and keeps you from being done.
  • People without dirty hands are wrong. Doing something makes you right.
  • Failure counts as done. So do mistakes.
  • Destruction is a variant of done.
  • If you have an idea and publish it on the internet, that counts as a ghost of done.
  • Done is the engine of more.

A veces quisiera en serio hacerlo una filosofía de vida. En fin, nunca está mal recordarlo. Esto es el Cult of done de Bre Prettis, habrá que aprenderlo de memoria y ponerlo en todos lados.

Novedades de la vida, el Universo y todo lo demás del 2012

¡Feliz 2012! Porque desear año nuevo en enero es muy mainstream.

La verdad todo ha estado muy tranquilo estos días, he estado trabajando muy agusto coordinando IndieWeblogs y haciendo uno que otro proyecto interesante de electrónica. La vida tapatía ha demostrado ser buena, mientras que yo ando batallando para poder titularme (eso de vivir lejos de donde estudiaste es una frieguita si quieres hacer papeleo).

Y pues no hay mucho más. Vivo en la colonia Moderna, muy cerca del tren ligero Mexicaltzingo -no recuerdo si ya lo había dicho-, tengo muchos roomates que son bastante chidos. Desde un médico -que se acaba de ir, pero es como si todavía fuera mi roomate- hasta una hamburguesa. De hamburgo. Osea, una estudiante de intercambio alemana que se va en un mes.

Y bien, ya sé que ya es febrero -uff, que rápido pasa el tiempo *se paniquea mil*- y que no me había puesto a escribir acá desde hace tiempo, pero quería hablar de mis planes. Leí en Lifehacker que la mejor forma de hacer una cosa es diciéndola a tus amigos y conocidos, supongo que así te sientes moralmente obligado a hacerlo y pues… lo haces. O vives con la vergüenza de ser un loser que nomás planea cosas y no las hace.

En fin, para romper el hábito, acá les voy con las cosas que pienso hacer antes de entrar a la maestría el próximo verano -que hay curso propedéutico-, mi plan es estudiar en CUCEI la maestría en robótica (dios mío, por qué no me especialicé en control :S), tienen buen nivel, buenos laboratorios y buenos programas de intercambios (yey, viajes a costa del gobierno), así que probablemente me verán llorando por ahí. CINVESTAV no me convenció por la onda de que son cuatrimestres y la carrera esa está muy enfocada en cosas de IA que no entiendo. Es más, ni sé programar chido. Pero bueno, acá mis cosas para los próximos 5 meses.

  • Hacer los trámites de la maestría. Obvio, pero es que si no lo digo igual y hasta se me pasa (así que recuérdenme)
  • Estudiar Python. ¿Por qué quiero aprender Python? No sé, díganle moda, pero a mi se me hace una buena idea. De hecho trataré de poner mis avances en Python en este blag. Y de Django, que no se olviden de Django. Aparte el nombre está padre, «Django». Django.
  • Estudiar electrónica. Hay que recordar lo mero bueno. Nada que entro a la maestría y no me acuerdo ni de como integrar por partes (¡sálvame Mathcad!).
  • Reactivar el podcast de Tecnoadicto. La neta extraño mucho hacer el podcast, sé que ahora será más difícil (con eso de que mi compinche Rapapu va a ser papá de una niña y demás). Pero primero me quería conseguir un micrófono USB; el gran problema es que son rete caros. 1,000 lanas el más barato. Así que tengo de dos, ahorrar o llorar y hacerlo con otros micrófonos. Creo que optaré por lo segundo. Últimamente he escuchado mucho Gweek, el podcast de BoingBoing. Y sería padre tener invitados chidos como Alan Lazalde (blogger de ALT1040) o Padaguan (Blogger de Yahoo! MX), Isopixel (ya saben quién es) Aaron el que escribe de cómics en NacionDelComic y otra banda. A ver si se arma.
  • Seguir con lo de la corredera. Estaba corriendo hasta 15k y me lastimé mi rodilla como un zopenco haciendo -bueno, más bien entrenando – parkour la semana pasada. Una estupidez total porque me lastimé ¡caminando! En fin, seguirle con eso.
  • Seguir con mi libro. Estoy escribiendo un libro, la temática es sorpresa pero lo podrán descargar desde acá. GRATIS. El plan es acabarlo antes de entrar a la maestría.
  • Todo lo que se me olvida. Porque siempre se me olvida algo. Quizás ¿tratar de ser menos olvidadizo?

Pero bueno, creo que ya me tengo que ir porque estoy escribiendo esto en horas de trabajo y me van a regañar.

Gracias a quien quiera que lea esto. Y si quieren dejar su comentario y darme consejos, mentarme la madre, venderme un micrófono o cosas así, sería padre.

Abrazos

Zapata

«No, yo ya no veo la tele» y otra gente del estilo

Hay un fenómeno social que me parece bien interesante. Lo entiendo porque yo normalmente soy un ególatra cualquiera, como todos ustedes o como cualquier persona que se digne a tener un Twitter, digo, si tienen uno es porque piensan que tan siquiera alguien debería leerlos ¿no? En fin, en el post de hoy me quiero concentrar en un tipo de banda: los que dicen cosas esperando que todos digan/piensen «¡No manches! ¿En serio? Eres bien transgresor».

¿Tienen alguna duda de quién es este tipo de gente? Sí, probablemente fui demasiado ambiguo, así que déjenme ser más específico. Esta definición incluye, pero no está limitada, a gente que dice cosas como:

  • «No me gusta el fútbol»
  • «¿Sigues viendo la tele? No, yo no veo la tele»
  • «Ja, ¿religión? no, yo soy ateo. En serio, no creo en dios. ¿Lo escribes con mayúscula? Yo no, porque soy ateo»
  • «No, yo no le voy a México/mi país en las competencias deportivas ¿Por qué la gente siempre se sorprende cuándo les digo eso?»
  • «Casi no como carne, soy semi-vegetariano»
  • Otros por el estilo

¿Es en serio gente? ¿Qué quieren? ¿Que les hagamos un monumento por ser tan originales y tan únicos, por ser tan transgresores? Dios mío, son tan diferentes y tan originales, no manchen.

¿En serio no creen en dios? ¡a quién le importa! Esa gente que presume de ser atea y lo pone en todos lados, burlándose de la religión y demás me parece tan fanática como los católicos opusdeianos. Son igual de molestos que los Testigos de Jehova un domingo en la mañana o una patada en las gónadas.

¿No ven la tele? Está bien, que divertido, de seguro se la han de pasar viendo videos de gatos en YouTube o páginas con scans de la revista H. ¿O en serio creen que les vamos a creer que se la pasan en su biblioteca personal con su pipa, su bata de seda y su brandy mientras están leyendo los libros más profundos de la cultura occidental? Pues no. Lo siento mucho. No les voy a mentir, no he leído el Quijote completo, pero la gente que dice no ver la TV se me hace el mismo tipo de gente que presume de haber leído todos los clásicos de la literatura mundial y luego te dicen «¿En serio no lo has leído?». No, no lo he leído, lo siento. Pero lo más probable es que tú hayas leído el resumen en Wikipedia y sientas que lo entendiste.

¿No les gusta el futbol? ¿No le van a su país en los deportes? ¡Felicidades! Lo más probable es que a nadie le importe, porque a los que sí les gusta o a los que sí le van a su país eso no les va a importar. Así que no vayan a los partidos, no le vayan a México y sobre todo: ni lo digan. No sorprenden a nadie. ¿Saben por qué? Porque sólo parecen esnobs con monóculo que quieren ser distintos. Malditos hipsters del deporte.

Podría seguir infinitamente, pero mejor prefiero que me digan ¿qué otro tipo de gente así conocen? ¿cuáles son las cosas que ellos dicen con las que esperan que todos se sorprendan de tan distintos que son? ¿conocen a alguien así?

La creatividad y 29 maneras de mantenerte creativo

La creatividad es como magia.

29 WAYS TO STAY CREATIVE from TO-FU on Vimeo.

Mi novia alguna vez me dijo que ser programador es la alquimia moderna, piensas algo, prácticamente cualquier cosa, y puedes hacerlo real. Obviamente no es tan fácil como se los platico -de hecho no es nada fácil-, requiere principalmente dos cosas: conocimiento y creatividad. El conocimiento lo obtienes estudiando y leyendo, la creatividad… bueno, esa es otra historia.

La creatividad es uno de los bienes más preciados del universo, muy a pesar de la antimateria. ¿Por qué? Pues porque con eso se puede construir cualquier cosa.

Muchos han querido crear la fórmula de la creatividad. Hay libros sobre creatividad, posts acerca de creatividad, métodos para la creatividad… y un gran etcétera. Pero la verdad es que es una cosa tan personal que cada quien debe encontrar la manera de hacerse más creativo. La experiencia es la madre de la creatividad, porque nos permite encontrar maneras de no hacer las cosas; si a eso le sumamos un poco de raciocinio y un tiempo para pensar, podemos crear cosas nuevas, nuevos métodos o nuevas maneras de hacer algo.

Suena menso, pero cada quien encuentra su propia manera de hacerlo; estos son consejos y seguramente son bastante útiles. Así que pónganlos en práctica si quieren, o tomen los que más les gustan, pero yo voy a tratar de ponerlos en práctica empezando ya.

¿Saben que consejo les daría yo? tengan Twitter y no lo usen solamente para decir lo que están haciendo, sigan a gente chida y traten de ir un poco más allá. Es un buen ejercicio y puede a veces ser divertido.

Próxima estación: Guadalajara

 

El viernes pasado acabo de terminar mi última materia en la uni. Se supone que estudio Ingeniería Electrónica y mi especialidad son las telecomunicaciones y pues la verdad sí ando bien felizote. Esto representa que ya estoy medio libre para hacer muchas cosas más interesantes que la escuela -aunque en serio AMO estudiar y si hubiera una profesión en la que me pagaran por SÓLO estudiar sin investigar ni nada más, lo haría toda la vida-. Una de estas cosas es cambiarme de ciudad.

Como algunos sabrán ya viví en otro lado -el caótico Distrito Federal, ciudad que adoro con toda mi alma-, pero últimamente las circunstancias me están jalando a otra ciudad: Guadalajara (Guadalajara, Guadalajaraaaaa ?), “la perla de occidente”, en dónde además de mi momia, están unos de mis compas/socios/compañeros de trabajo más chidos del mundo mundial; estos son la banda que trabaja en WEM, los papás de Indie Weblogs (ya saben, la red de blags de donde es el blag ese en el que escribo que no es el blag ese grandote donde escribo los fines de semana). Con ellos esperamos traer nuevas historias a este ya casi abandonado blag y traer un nivel completamente nuevo de cotorreo y profesionalización a Indie Weblogs.

Pues bien, la onda es que dejo Torreón un rato; mi familia, mis compas y un calorón de 40° para ir en busca de nuevas aventuras. No es un sacrificio, es más bien un paso adelante. A todos mis compas y mi familia los quiero mucho, no por irme voy a dejar de estar en contacto con ellos (la magia del Interlols), así que no me preocupo mucho por eso.

Lo que me preocupa un poco es que cuando digo que me voy a la aventura, lo digo bastante en serio. Tengo chamba con los chicos de WEM, con los que haré mi residencia profesional (“prácticas profesionales”, “esclavitud sin sueldo”, “hago como que te contrato y tratas de aprende algo para titularte”, el nombre varía dependiendo del lugar), pero no tengo algunas cosas, que enumeraré a continuación y que me encantaría tener:

  • Depa/casa/lugar donde dormir. Sé que es medio loco, pero aunque he visto algunas opciones no sé donde viviré en Guadalajara. Ya saben, es meedio difícil hacer trámites a distancia; así que tendré que esperar hasta estar allá para ver bien qué onda con eso. Pero si conocen algún lugar bara bara o están dispuestos a
  • Cama. Usada principalmente para dormir (guiño, guiño); necesitaré una y no sé cómo le haré para conseguirla. Puede que el depa que rente ya tenga algo así, pero sería cuestión de verlo. Por mientras, sé que no tengo. Un colchón basta, no soy tan acá.
  • Bici. Importantísima; en guadalajara tienen un muy buen sistema de transporte público, pero la bici además de ahorrar unos pesos diarios me ayudará a mantener a raya la panza que crecerá debido a las tortas ahogadas, tacos, refrescos y una que otra ocasional chela -ay ajá- (saludos a mis papás si están leyendo esto).
  • Enseres básicos de vivir la vida loca (ja, toma esa Ricky Martin), dícese… pues… todo. No sé con que venga mi depa hipotético, así que probablemente no tendré mesa, sillas, escritorio ni nada por el estilo. Esto me agrada, siempre está perrón empezar de cero. Pero también debo confesar que me da un poquito de miedo.

Fuera de eso pues tengo todo. Ya saben; esas cosas importantes como la salud, el dinero, el amor, ropa, computadora. Pero queridos cuatro lectores, si alguno de ustedes viviera en GDL, conocen a alguien de GDL o tiene algo que ver con GDL les pido por favor que me ayuden con mi búsqueda.

Sí, si tienen un mueble viejo que quieran vender (tan barato que sea casi como un regalo) o conocen un compa que quiera compartir depa (que sea buena onda, no manchen) o conocen un depa bien barato en Guadalajara (por “bien” quiero decir “increíblemente barato y bien ubicado”, por una estación de tren ligero sería la onda), tienen una bici viejita pero buena que quieran vender o cualquier cosa que creen que me pueda ayudar, pues háganmelo saber (ya saben dónde, en Twitter, Facebook o en el contacto del blog).

Retuiteen, coméntenlo en Facebook, díganle a sus primos, a sus primas, a sus tías jóvenes; háganme famoso como el pediche más pediche de todo el mundo. En serio sería bien genial que me pudieran ayudar con lo que sea; si nomás van a decir “we, pregunta en este depa teléfono 33338939838, creo que estaría bien” sería genial, si deciden vender o donar algo a la causa, sería genial. Les agradezco por adelantado por todos sus favores y toda la ayuda que me puedan dar, aunque parezca anuncio de la campaña de donaciones para la Cruz Roja.