¿Quién toma las decisiones en la empresa? La técnica de la crítica inversa

Hay algo muy importante cuando buscas la solución a un problema como parte del trabajo en una empresa.

Tomemos el ejemplo siguiente: existe un problema, al cual la empresa le propuso la solución A. Desde ese instante, todo giró alrededor de la solución A. empezaron a haber soluciones A1, A4, hubo quien dijo que la mejor solución era AA (jajajajaja), hasta que llegaron a la solución AAA, una idea muy refinada de A. El gran problema es que la mejor solución posible no estaba en A, sino en B.

¿Cómo saber de entre todas las soluciones cuál es la mejor y cuándo ponerse a refinar una solución dada y sacar lo mejore de esa idea?

Esta es la parte mas difícil de tener una empresa. Hay que tratar de explorar la mayor cantidad de opciones posibles (no sólo está A, B, C, incluso podrían probar con una J, K o L). Pero elegir la ganadora no es tarea fácil y genera la mayor cantidad de las discusiones. O a veces genera descontentos. sobre todo si eres uno de esos jefes a la antigua. ¿Quién elige entonces? ¿El que paga? ¿El gerente? ¿El que grita más fuerte?

La verdad es que nadie tiene siempre la razón. Y eso es lo mejor, porque cuando las empresas se centrar en un ego, están perdidas.

la verdad es que cada una de las soluciones propuestas por una persona en un equipo de trabajo son valiosas; seguramente todas son buenas en algunos puntos… y terribles en otros. La mejor manera de saber quién es el que tiene una de las mejores soluciones es la siguiente: permitir que cada quien exponga su idea, pero también debe explicar bajo qué circunstancias su idea puede fallar y es una terrible solución. Además, debemos pedirle a cada persona del equipo que exponga en qué puntos pueden mejorarse las ideas de sus colegas.

Esta es una manera que nos garantiza varias cosas: primero que nada, que esta persona sabe los puntos flacos de su solución, además de los beneficios de las alternativas de los demás. La persona que demuestra más conocimiento acerca de esto es aquella que está mejor informada -o preparada- para tomar decisiones.

Una vez que se hace esto, prácticamente se garantiza la reducción de discusiones inútiles en cuanto a diseño o soluciones. Además, estas discusiones normalmente son poco provechosas porque rápidamente se pueden convertir en un quien (la) tiene la idea más grande. Cuando todos deben ver lo mejor de los otros y criticar su propio trabajo, inevitablemente la solución es acordada antes de que una discusión inútil se lleve a cabo.

Además, esto permite ir un poco más allá de lo personal y se convierte simplemente en una discusión de cómo implementar la mejor idea posible.

La calidad de la autocrítica y de la critica positiva hacia los demás va a ser la que decida la calidad de nuestros resultados. Además, tomarse cinco minutos antes de hacer cualquier crítica ayuda mucho, así podemos entender qué es lo que cada uno de los miembros del equipo de trabajo.

Aún así, hay que recordar la mayor regla de todas a la hora de discutir en la oficina: nunca llegar a los golpes. A menos de que seas John Cusack en Fight Club. O que se trate de Fight Club. Quizás todos deberíamos recrear Fight Club. Fight Club.

Cinco maneras de mejorar tus juntas de trabajo

En México -y en muchos otros lugares- tenemos un gran problema que a mi me gusta denominar juntitis. ¿Hay que comprar nuevo café? Hagamos una junta. ¿Vamos a empezar un nuevo proyecto? Hagamos una junta. ¿Nueva venta? Nueva junta. ¿Hay que discutir nuevo esquema de trabajo? Nueva junta. ¿Hay que juntarnos? Hagamos una junta para planearlo.

Y la verdad es que muchas veces las «juntas de trabajo» se traducen en pérdidas de tiempo y de esfuerzo. Quizás los que planean las juntas muchas veces no lo ven, pero pocas veces las juntas son verdaderamente útiles y hacen una diferencia.

En general en América Latina disfrutamos mucho de estar con otras personas, platicar y poder compartir nuestras cosas. Sentimos que no podemos llegar a acuerdos si no es persona a persona, frente a frente, cuando la tecnología nos puede ayudar muchísimo en este sentido.

Por desgracia, esa manía del contacto humano -que muchas veces es bueno, con moderación- muchas veces esto nos lleva a crear juntas para todo y -peor aún- a que estas juntas no sean ni la mitad de productivas que deberían ser. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Por qué? Pues bien, después de analizar la manera en que había juntas en 3 empresas distintas donde he trabajado, acá tengo 5 ideas de cómo mejorar las juntas de trabajo, espero que les sirvan.

1.No hagas una junta de trabajo

Esta es muy importante. ¿Es realmente necesaria? ¿en verdad no hay maneras más prácticas de hacerlo? ¿en serio un mail no es suficiente? No hay que concentrar nuestra comunicación empresarial a sólo juntas. La comunicación se lleva a cabo todos los días y en todo momento, sobre todo si eres una empresa pequeña, así que aprovecha eso.

Si se puede resolver con un mail o es algo informativo, procura no hacer una junta. Si es necesario que te respondan o interacción entre los involucrados, quizás un mail sea suficiente. Si sólo es algo que hay que informar, sin mucho más, usa un mail. Haz que las juntas de trabajo sean la última opción posible.

2. En serio no hagas una junta de trabajo

Asegúrate de que es 100% necesaria. Vuélvelo a hacer. Recuerda que el tiempo que estén en junta debe ser para planeación (lo cual debe ser relativamente rápido) y para resolver problemas; entonces hay que tenerlo en mente. Si sales de la junta de trabajo y no has sacado por lo menos 3 cosas de ella, no vale la pena.

Además, toma en cuenta que si estás en una empresa pequeña (de menos de 10 personas) en realidad las juntas no son tan necesarias. «¿Por qué?» Me dirán todos los que aprendieron de administración en la TV y en las escuelas de la vieja usanza. Porque si son tan pocos y necesitan juntas habla de una pobre comunicación interior, lo cual proviene de una mala administración (dije administración, porque creo que eso de “dirección” no es la mejor opción). Así que ahí habría que replantear  varias cosas.

Si eres el administrador de un grupo de trabajo, acércate a la gente con la que trabajes, distanciarte nunca es bueno. Entre más barreras impongas (desde barreras físicas hasta barreras de comunicación), todo será peor. Debes ser un líder, y un líder inspira, no solamente “dirige”.

3. Haz una minuta

Minuta: Extracto o borrador que se hace de un contrato u otra cosa, anotando las cláusulas o partes esenciales, para copiarlo después y extenderlo con todas las formalidades necesarias para su perfección.

Yep, tienes que hacer una. Da flojera, pero si no lo haces, es como si la junta no hubiera existido. Pero no te preocupes. Lo ideal es que si vas a una junta sepas qué es lo que vas a decir ahí.

¿Cómo hacer una? Primero debes escribir quién asistió, en caso de ser necesario. Después, toma una hoja y haz cuatro columnas, una con el asunto a tratar, otra con el responsable de esa acción, una con la fecha en la que se tiene que resolver eso y una última con el tiempo que tomó resolver el asunto. Listo. Así de sencillo. Recuerda anotar sólo bullets, ideas aisladas.

4. Hazlo breve

Las juntas, muchas otras cosas, deben ser breves para ser buenas. Si dura más de media hora, deberías preguntarte si en realidad están yendo a algún lado.

5. Asigna un moderador

Para lograr que las juntas sean breves, debe haber una persona que modere la junta. Debe haberse asignado un tiempo a cada tema y él debe ser el encargado de que se cumpla. Será difícil las primeras veces (sobre todo si trabajas con gente a la que le gusta hablar y se sienten oradores y les encianta adornar mucho lo que dicen con palabras innecesarias y se van por las ramas) pero valdrá la pena.

La administración de equipos de trabajo en tiempos modernos

Muchos muchos fundadores de compañía empiezan a trabajar y coordinar equipos de trabajo hasta que empiezan su empresa. Así que normalmente vemos a personas que van improvisando en el camino, a base de prueba y error ven qué es lo que funciona y lo que no. Y la verdad es que frecuentemente estos pequeños -o medianos- emprendedores quieren manejar sus empresas tal como lo han visto en la tele, o bueno, como «su experiencia» (la tele, o los modelos a los que estamos acostumbrados ver en fábricas o cosas por el estilo) les dicta.

¿Que? sucede entonces? Pues que tenemos un manejo de equipos y de empresas al más puro estilo de “controla todo”, una cadenita de mando militar. El mero merengues (digámosle CEO, aunque me cagan los títulos con siglas y siglas, mejor digámosle Director), el director de la empresa toma una decisión y se la hace saber a quienquiera esté “por debajo” de él. Estas personas son las encargadas de hacerle saber a los equipos lo que el Director quiere y se ponen a hacerlo. Lo que en la jerga de la administración se le conoce como top-down management.

Toda la autoridad y poder de decisión vienen desde arriba, porque ¿acaso puede funcionar de otra manera?

Antes de responder cualquier cosa déjenme les digo que esto sí funciona. De hecho funciona muy bien cuando quieres organizar una línea de producción o un equipo de manufactura, gente que podrías poner a trabajar en una maquila. De hecho ha de haber sido la manera en la que Charles Chaplin ha de haber trabajado en Tiempos Modernos, y de seguro funcionaba bien.

De hecho el sistema es tan obvio que la mayoría de la gente que pusiera una empresa lo usaría. Es lo más lógico, ¿no? Pero quizás no sea la mejor opción para ti.

Quizás teniendo una startup de cinco personas lo vean como lo más natural. Lo cual lo hace aún más peligroso, porque no te das cuenta que quizás la empresa crece y este sistema arcaico quizás no pueda crecer con él. Y cuando la compañía empieza a superar las 25 personas la gente se empieza a dar cuenta que eso del top down simplemente parece no trabajar. ¿Por qué? Porque no se aprovecha de los cerebros de todos los que están en la empresa.

De hecho lo más probable es que estés haciendo que la gente de tu empresa se desmotive. A final de cuentas su trabajo sólo es callarse y aceptar las ordenes. Si eres una verdadera empresa moderna, que está en el ramo de la tecnología, lo más común es que tengas que contratar a gente inteligente – entonces recuerda que hay que organizar estos equipos para que sus cerebros sean usados lo más posible. ¡Hay que pagarles por pensar!

Les presento entonces la alternativa al “top-down”, que se llama -como muchos lo habrán deducido- bottom-up management. La pirámide invertida. Hay que dejar de pensar en el equipo directivo va a estar en la cima de la corporación. Al contrario, hay que empezar a pensar en que la gente como los desarrolladores, diseñadores, gente de ventas, márketing y todos esos equipos de trabajo están en la cima.

(Antes de que se lo pregunten, sí puedo tomar fotografías más malas)

Aquí el equipo directivo no es “los que toman las decisiones“. De hecho su trabajo es más bien de soporte. Quizás lo más apropiado, más allá de directores, son administradores. Porque ese debería ser su trabajo.

Los administradores no deben tomar las decisiones difíciles. Digo, a final de cuentas ellos no saben lo suficiente. Para eso contrataron a los que saben. Todos esos programadores genios, el equipo de marketing de primera y demás (que sale muy caro) son los que deben tomar las decisiones difíciles. Para eso les pagas. Los administradores existen sólo para hacer que los trabajadores puedan hacer su trabajo -y hacer que lo hagan, por eso hay que saber motivar, no exigir-, se podría decir que en esta analogía ellos son como las raíces de un frondoso árbol (aunque suene como Cohelo).

Si por ejemplo dos desarrolladores están teniendo una discusión acerca de cómo arreglar un problema ¿en serio creen que el CEO va a saber más que ellos, que acaban de durar días investigando cuál opción es la mejor y que probablemente han resuelto problemas parecidos?

Hay que ver cómo trabaja, por ejemplo, el área de investigación en una universidad (lo siento, mi papá fue profesor e investigador en una, así que es el ejemplo más cercano del estilo que tengo). Ahí, básicamente, los profesores investigadores hacen lo que se les pega en gana. Hay una persona encargada del departamento, esa persona comúnmente decide quién da cada clase, pero no les dice acerca de qué investigar, ni qué escribir. Tampoco les dice cómo dar clase.

Aún así, todo parece funcionar a la perfección. Cada quién es experto en su área y sabe cómo hacer lo que tiene que hacer. La estructura de la institución esta ahí para hacerlo posible. Así es como debe hacerse en cualquier organización que se precie de trabajar y funcionar en base al conocimiento. No se construye una startup con un cerebro gigante que los llevará al cielo de las startups si obedecen su palabra. Haces que todos sean grandes cerebros gigantes y especializados en su área y les das las bases y los medios para que sigan funcionando.

Así es como deberían ser las nuevas empresas. Los administradores deberían ser los encargados de hacer que aquellos con un talento tengan la  oportunidad y los medios para destacar. Un área Directiva que tome todas las decisiones hace que la gente inteligente se sienta inútil y le quita motivación, ellos de cierta manera saben lo que tienen que hacer y cómo hacerlo, así que terminarán frustrándose y yéndose. Si esto sucede, a la larga te quedarás con personas leales y obedientes, pero que no necesariamente saben o les interesa cómo funcionan las cosas. La compañía seguirá sólo con un gran cerebro y -a final de cuentas- seguirá siendo igual de buena, o mala. Será sólo más de lo mismo.

Aunque ustedes no lo crean, un CEO no tiene que ser ser una persona Obsesiva Compulsiva y un control freak de primera de personalidad narcisista que sea un dotado. Ya sé lo que están diciendo «Pero yo soy fanático de Apple y Steve Jobs y hasta leí su biografía y él era así y ve a Apple, no puedes negar que es genial». Y quizás muchos crean que esa es la manera de hacer las cosas; todos imaginan que Steve Jobs era un genio del diseño y de saber lo que el cliente quería y de la ingeniería. Y de muchas más cosas. Todos piensan que ser un obsesionado con controlar las cosas es lo que hizo a Steve Jobs alguien tan grande.

Pero la verdad es que por cada uno de los Steve Jobs en el mundo hay miles de verdaderos líderes que aprendieron a contratar a gente inteligente y a dejar que hagan cosas geniales dándoles las herramientas necesarias para hacerlo en un ambiente que les permitiera hacerlo. Y esto no significa que hay que bajar las espectativas. No significa que vas a dejar que la gente haga un mal trabajo -recuerda lo que dije de motivar-, significa que vas a contratar a gente que sabes que puede hacer las cosas y sabes que las va a hacer como debe ser. Y no estorbar.

Sobre los blogs

Llevo varios años escribiendo en blogs. No soy un pionero ni mucho menos, ni tampoco me consideraría alguien especialmente bueno.

Pero me gusta.

Me gusta mucho escribir en blogs, me gusta que me lean y me gusta que la gente comente acerca de lo que escribo; aunque en América Latina la tasa de participación en Internet (que al parecer es parecida a la de la vida real, ya saben, somos apáticos) es bastante baja. No sé cuál sea mi post más comentado por acá, pero de seguro era algo en el que muchos de mis amigos que me conocen en persona querían decir algo.

Pero me estoy saliendo del tema. El hecho es que me gusta escribir en los blogs, pero a veces siento que Internet puede llegar a ser algo injusto en este sentido, conozco dos o tres blogs que a pesar de ser verdaderamente buenos no tienen la atención que deberían; además conozco otros blogs que a pesar de no tener nada de contenido nuevo e interesante son muy leídos porque tienen un gran trabajo de optimización para buscadores.

De hecho conozco mucha gente -no diré nombres, pero de seguro alguno de mis cuatro lectores sabrá a quien me refiero- que no escribe porque le gusta, sino porque se le hizo una manera buena de ganar dinero. Y bastante dinero. Y lo hacen de manera deshonesta. Copiando y pegando artículos de otros blogs, comprando links, haciendo extrañas tretas para que los lectores le den clic “por accidente” a los anuncios…. en fin, tretas como estas hay muchas. Y todavía se jactan de tener «más de 25 blogs». En fin, así hay gente.

Pero hay espacio para todos. O eso supongo yo. Hay espacio incluso para los poco originales, para los que se dedican a copiar y pegar noticias de otros blogs muchas veces sin ni siquiera enlazar (ni un cochino enlace se merece lo que otros escriben) al contenido original. Hay espacio para aquellos blogs famosos que en lugar de dar una opinión pensada acerca de un tema prefieren traducir la nota que un blog importante en inglés ya dio, incluso párrafo por párrafo, frase por frase. Y eso no es algo que me hayan venido a contar. Yo estuve ahí, yo lo vi.

Hay lugar para todos. Pero a veces me pregunto ¿qué hace que un blog destaque? ¿Qué hace que la gente se identifique? ¿Por qué leer un blog y otro no? A veces la gente dice que es para enterarse primero, pero siento que a veces eso no basta. O no debería bastar. O no lo sé. Siento que no hay fórmula y que más bien se trata de un poco de suerte y algo más.

Como les digo, a mi me encanta bloguear y me encanta leer a algunos compañeros bloguers que hacen su trabajo cual profesionales. Y son geniales en lo que hacen. Me encanta que sea así. Y a veces me encantaba escribir para que millones de personas me leyeran, pero cuando ese es todo el objetivo, creo que pierde sabor.

Y les digo porque en el último semestre que he estado vigilando a IdentidadGeek más de cerca, creo que he aprendido una o dos cosas. Pero también creo que me hace falta saber algo más y simplemente no entiendo qué será. Habrá que experimentar, o esperar un golpe de suerte.

Aunque yo siempre he dicho que la única manera de encontrar un golpe de suerte es con la defensa arriba y tú golpeando también. Habrá que ver.

Por el momento, larga vida al blag.

P.D.  No manchen, llevo dos semanas sin trabajar en el libro y estoy perdiendo ritmo, ¡alguien haga algo!

P.D. 2 Gracias por leerme, aunque creo que en esta ocasión escribía más bien para mi.

La creatividad y 29 maneras de mantenerte creativo

La creatividad es como magia.

29 WAYS TO STAY CREATIVE from TO-FU on Vimeo.

Mi novia alguna vez me dijo que ser programador es la alquimia moderna, piensas algo, prácticamente cualquier cosa, y puedes hacerlo real. Obviamente no es tan fácil como se los platico -de hecho no es nada fácil-, requiere principalmente dos cosas: conocimiento y creatividad. El conocimiento lo obtienes estudiando y leyendo, la creatividad… bueno, esa es otra historia.

La creatividad es uno de los bienes más preciados del universo, muy a pesar de la antimateria. ¿Por qué? Pues porque con eso se puede construir cualquier cosa.

Muchos han querido crear la fórmula de la creatividad. Hay libros sobre creatividad, posts acerca de creatividad, métodos para la creatividad… y un gran etcétera. Pero la verdad es que es una cosa tan personal que cada quien debe encontrar la manera de hacerse más creativo. La experiencia es la madre de la creatividad, porque nos permite encontrar maneras de no hacer las cosas; si a eso le sumamos un poco de raciocinio y un tiempo para pensar, podemos crear cosas nuevas, nuevos métodos o nuevas maneras de hacer algo.

Suena menso, pero cada quien encuentra su propia manera de hacerlo; estos son consejos y seguramente son bastante útiles. Así que pónganlos en práctica si quieren, o tomen los que más les gustan, pero yo voy a tratar de ponerlos en práctica empezando ya.

¿Saben que consejo les daría yo? tengan Twitter y no lo usen solamente para decir lo que están haciendo, sigan a gente chida y traten de ir un poco más allá. Es un buen ejercicio y puede a veces ser divertido.

“10 cosas que he aprendido”

Rondando el Internet me topé con un artículo bien perrón, que más bien es una plática de Milton Glaser que dio en Londres en la que hablaba de cosas que había aprendido como freelancer.

Con el tiempo y la experiencia escribió un decálogo de 10 cosas que hay que aprender y tomar en cuenta en la vida profesional que me gustó mucho y que creo que vale la pena que lean, está en inglés, pero les dejo los 10 puntos ‘resumidos’ traducidos al español porque soy bien buena onda:

1. Sólo puedes trabajar para gente que te cae bien.

2. Si tienes la opción, nunca tengas un trabajo (este es muy importante y espero poder seguirlo, léanlo)

3. Algunas personas son tóxicas, evítalas (nada que ver con canciones de Britney)

4. El profesionalismo no es suficiente o Lo bueno es enemigo de lo chingón*

5. Menos no es necesariamente más

6. No confíes en el estilo

7. La manera en que vives cambia tu cerebro

8. La duda es mejor que la certeza

9. Acerca de envejecer o ‘No importa’

10. Di la verdad

La verdad los puntos están padres y les recomiendo que les den un vistazo, yo ahí andaré tratando de ponerlos en práctica. Y pues si tienen más consejos, ya saben que los pueden dejar en los comments.

*N. del T. Me tomé la libertad de traducirlo así porque se escucha y ve más chingón.

Enlace: Ten things I have learned

De como hay gente que la despierta su propia baba

En días pasados mi hermano menor me contó una anécdota que está medio graciosa.

Me dijo que un día, estando en clase se quedó dormido. Por o visto estaba tan agusto que empezó a babear, ahí, en su banca, con un descaro y cinismo propios de los morros de su edad. Ya saben, 15 años, empezando la prepa, son los reyes del mundo cual DiCaprio en Titanic.

En fin, estaba mi hermano dormido, babeante y después de un rato y de haber mojado el cuaderno lo suficiente, sintió mojada la cara y se despertó. Digamos que ‘charqueó’. Y pues ya, se limpió disimuladamente y aqui-no-pasó-nada.

La anécdota podría no pasar a mayores, pero me puse a pensar y divagar y me di cuenta de que normalmente soy de esos que no se despiertan hasta que ya están bien babeados. Sí. Siempre que me meto en pedos no es hasta que ya estoy bien metidote (hasta que ya hice charquito, vamos) que empiezo a reaccionar.

Digo, esto me pasaba en el terreno personal. En el profesional/laboral/académico no soy así y a muchos les consta. En fin. La onda es que con el paso de los años he cambiado y creo que me he hecho más previsor y también he sabido en qué problemas meterme. No les voy a decir que siempre hago la buena elección, pero también aprendí a aceptar que estoy en un problema más rapidamente.

Así que pues podría decir que después de babear un poco (o un demasiado) y despertarme más de dos veces con casi toda la cama mojada, ahora me despierto cuando empiezo a babear. Y babeo menos que antes, me cae. La mayoría de las veces refiriéndome a la metáfora, ya saben.

En fin ¿ustedes se despiertan cuando empiezan a babear o ya cuando tienen charco? Porque, chicos, no dejen que su baba los despierte. Aprendan de lo que han vivido. O compren una almohada absorbente, por si las moscas.

Desempolvando

Chale, me cae que hace un buen que no escribía por aquí. Me debería dar una vuelta más seguido pero ya saben cómo es la vida. Ahorita sigo escribiendo en IdentidadGeek y nos va bastante bien. De hecho espero pronto entrar en el top 50 de Bitácoras y ya sentirme así como más de los grandes.

Verán, Identidad Geek es un proyecto con el que llevo bastante tiempo, empezé ahí un mes después de que empezó. Y soy el único de aquella primera camada que sigue posteando. Me encanta, me apasiona. No sé, tal vez sólo me gusta que me lean, por eso también he de tuitear. Pero el hecho es que es un proyecto en en el que empezé hace rato. Más de dos años, creo. Y pues es bien padre haberlo visto crecer y todo el cotorreo. Lo más chistoso es que no me considero geek.

Además de eso, para variarle, me dispuse a hacer un podcast (Tecnoadicto Podcast) que empezó como un proyecto con Humberto (el músico mejor conocido como @rapapu), Jorge (conocido en los bajos mundos del trolleo como @jsot) y con Toño (llamado ‘el novio del Pista’ o @sick_beatz enTuiter). Y pues empezó como eso pero como el tiempo que conbebemos juntos nomralmente hacemos otros cotorreos, pues me aventé a empezarlo y hacer participaciones especiales de la banda que se ofrezca. Lo pueden visitar por acá: tecnoadicto.in.

Y pues.. eso. Eso he hecho. Eso y tratar de ir a GDL, lo cual me fue concedido la semana pasada por un concierto de RMX que me regalaron la ida con solo comprar chelas, cosa que es como un doble win. Y espero que se haga la otra semana. Las chelas y la ida.

Pero bueno, si hice este post es para decires que… pues gracias por leerme, en donde quiera que lo hagan. Les prometo que pondré más cosas mensas y pensamientos raros por acá. Y también quiero cambiar el Theme, pero conservar la barrita de hasta arriba. En fin, por lo visto quiero muchas cosas, pero no es mi culpa chavos. Yo no pedí nacer.

Los leo luego, contáctenme, oigan el podcast, lean el blog, vean mi comic menso de Tuiter. Sean felices y tuitéen chido y presuman su favstar. Y pues síganme y platíquenme y coméntenle y díganme algo interesante, porque ya ven que yo no lo hago.

Larga vida y ñoñadas mil.

Primera edición de #TQV_laguna

La verdad La Laguna es una zona rica en recursos humanos y en gente emprendedora e interesante, gente con ideas. Por eso es importante y necesario que haya iniciativas del tipo de Tequila Valley, que nos permite contactarnos y conocer a la gente, además de ser una plataforma de incubación e ideas.

En la primer junta de Tequila Valley Laguna, que fue organizada por los chicos de Bisimplex, encontramos a gente de áreas tan variadas como programación, diseño, y demás. La verdad espero la siguiente junta para poder platicar algunas ideas.

Gracias a los que asistieron y a los que no, los esperamos en el próximo #TQV_laguna