Introvertido/Extrovertido

La primaria no fue cosa fácil para mi. No. Para nada. De hecho fue quizás muy difícil. ¿Saben cuando la gente dice que los niños pueden ser crueles? Pues bien, hay algunos que lo dicen porque lo vivieron en carne propia.

No sé qué fue lo peor. El hecho de que era un ñoñazo que me sentía más inteligente que los demás que me creía más que ellos por serlo, que fuera un gordito con poco talento para el futbol soccer. O quizás simplemente el hecho de que no era la persona más fácil con la que se podía tener una amistad. Y si a esto le sumamos que estuve en la misma escuela desde tercero de kinder hasta salir de la prepa, quizás podría haber salido todo mal.

Y es que, si lo pensamos bien, el mundo está hecho para extrovertidos. Son ellos los que tienen todas las ventajas y son ellos los que son considerados especiales. Aunque no siempre las personas que hablan mejor son las que tienen las mejores ideas, no cabe duda que aquellas que lo hacen se llevan todos los aplausos. En el caso de la escuela, los profesores muchas veces consideran mejor que un alumno sea extrovertido que introvertido, incluso aunque los introvertidos normalmente tienen mejores notas.

Pero vivimos en un mundo en que ser introvertido no se premia; al contrario, pareciera que se hace difícil. Para todo se usan trabajos en equipos y parece que se espera que todo se haga como parte de un comité, algo que para mi era bastante difícil. ¿Equipos deportivos? Sí claro, estaba en basquetbol, pero no era ni eel mejor jugador ni de los buenos ni nada. uno más. Recuerdo que incluso algunas veces estaba a punto de ponerme a llorar porque los de mi equipo preferían no pasrme al balón. no sé si porque era muy pedante o porque era muy malo. Quizás ambos.

En fin, creo que fueron muchas las cosas que me hicieron tratar de cambiarlo todo. Y recuerdo muy bien el momento en que dije que iba a tratar de cambiar, fue en las vacaciones de verano entre sexto de primaria y primero de secundaria. La secundaria representaba un reinicio, así que lo aprovecharía. Digo, si los idiotas extrovertidos con amigos podían hacerlo ¿por qué yo no?

Y sí. Cambié muchas cosas. Dejé de refugiarme tanto en los libros y empecé a tratar más con las personas. Me hice un desordenado de primera, pero con buenas calificaciones. Empecé a practicar voleibol -un deporte en el que el trabajo en equipo es algo primordial-, hasta que empecé a hacerlo más en serio e incluso llegué a ser capitán del equipo de mi escuela.

Vamos, empecé a cotorrear, a tratar de tener amigos y de ser popular. Y se podría decir que en algún momento lo logré, o eso creo yo. Pero no se sentía como nada de lo que esperaba. Pero me había demostrado que podía serlo. Y de hecho había muchas cosas que me gustaban de eso: salir, bailar y conocer mucha gente puede llegar a ser divertido.

Creo que eso lo entendí demasiado tarde; aún así, llegué a un punto en el que quería encontrar un equilibrio. Tuve buenos amigos, que hasta la fecha conservo, quienes fueron los que tuvieron mucho que ver con eso. Su forma de ser era tan distinta a la mía en todos los sentidos, que aprendí muchísimo de ellos. Y ahí fue cuando mejor me fue. Quizás no era popular, pero tenía mis amigos y me la pasaba bien, a veces salía, a veces no. Como todos, vamos.

Cuando salí de la prepa me fui un año de voluntario al Distrito federal, a trabajar con niños de la calle. Ahí tenía que ser tanto introvertido como extrovertido. tenía que ser extrovertido con los chavos de la calle y tenía que aprender a meditar y hablar conmigo mismos entre los mares de personas que inundan el DF. Tenía suficiente tiempo para pensar y ejercitar mi paciencia, pero a la vez conocí a personas de todo el mundo que trabajaban como voluntarios en la misma fundación.

Creo que a partir de ahí he tratado aún más de buscar un equilibrio entre introvertido/extrovertido. hay cosas  de los dos que me encantan, y creo (aunque no lo sé) que la mayoría de la gente es así. Adoro pasar dos días sin salir de casa, leyendo o viendo películas. Pero también sé disfrutar de una buena fiesta, un bailongo o una ida a un bar lleno de gente. Lo mismo puedo pasar un día sentado frente a mi computadora que una noche de fiesta platicando mon mucha gente.

Pero aún así, muchas veces se me olvida como convivir con las personas que son mucho más introvertidas o extrovertidas que yo. Por ejemplo, a mis hermanos les encanta estar 24/7 rodeados de la mayor cantidad de personas posibles, y cuando vivía con mis papás esto hacía que algunas veces la casa se llenara de muchísima gente, adolescentes gritones e ingenieros chistosones que rompían la paz del hogar. Y no lo soportaba. Y también convivo con otras personas a las que no les gusta salir a lugares con mucha gente, no les gusta bailar ni los ruidos muy altos; es más, muchas veces no quieren hablar con las demás personas. Y a veces me desespera. Porque siento que se están perdiendo de algo genial -que en parte sí, pero sé que no es para todos- cuando desaprovechan alguna oportunidad de hacer algo distinto. O cuando no hacen las cosas que yo disfruto en dósis moderadas, como salir de fiesta, a conciertos o a lugares con más gente.

Y yo pensé que sería al revés, que al ser (según yo) introvertido/extrovertido o ambivertido, entendería a todas las personas y podría relacionarme con más. Pero a veces, como a todos, me cuesta trabajo ponerme en los lugares de los demás. Y no se apuren, es algo en lo que estoy trabajando.

Ser introvertido y ser extrovertido no deberían ser polos opuestos de una ecuación, sino complementarse en equilibrio.

Es más difícil de lo que parece, pero mis consejos (que me funcionaron) son los siguientes: Extrovertido: no busques afuera de ti, muchas veces las cosas que más necesitas las tienes dentro, date un momento para pensar a solas, reflexionar y respirar; medita, es muy bueno; cultiva tu mente y disfruta de tu propia compañía, entiende a los que no son como tú y ayúdales cuando puedas. Introvetido: trata de ir más allá; los otros son un espejo de ti mismo; disfruta y prueba cosas nuevas, no tangas miedo; pero hazle saber a los extrovertidos que también es válido disfrutar de un momento a solas, entiende a los que no son como tú y ayúdales cuando puedas.

Y vamos, no soy ningún Og Mandino. Esto es sólo un recuerdo para mi mismo de lo que a veces se me olvida que he vivido.

admin

8 thoughts on “Introvertido/Extrovertido

  1. “Y también convivo con otras personas a las que no les gusta salir a lugares con mucha gente, no les gusta bailar ni los ruidos muy altos; es más, muchas veces no quieren hablar con las demás personas.” ¬¬

  2. Al principio podías haber estado hablando de mí pero después has hecho lo que yo no. Aún no logro, aunque lo intento, convivir con más personas. Creo que soy demasiado “awkward” pero he mejorado. Lo único que puedo hacer, pues no puedo ser alguien que no soy, es no tener miedo de que los demás vean incluso lo rara que soy, quién dice que no te van a querer así :)

  3. Muy padre tu post! Me vi identificada aunque para mi el primer cambio fue durante la secundaria :S la etapa más horrible socialmente hablando…
    Y la reflexión, coincido. Mejor mantener el balance, ambas pautas conductuales son complementarias…”ni tanto que queme al santo ni tan poco que no alumbre” :P
    Saludos y veo que eres parte de alt1040, seguramente será interesante seguir este blog (=

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