Todos vivimos un año distinto, es una lección que aprendí viviendo un año nuevo en otra cultua y con otra gente muy distinta a mi.
Es un año distinto para ti que me lees de cualquier parte del mundo que para mi. Incluso sería un año distinto para mi hipotético e inexistente hermano gemelo (que es buena onda, no como yo).
A pesar de todo lo que podríamos hacer igual, somos lo suficientemente diferentes como para tener vivencias distintas… y lo suficientemente parecidos como para estar atados en una misteriosa manera.
En fin, mi año fue… distinto a anteriores. Que raro, pero Internet (como medio, no como fin) tuvo mucho que ver.
Mi año fue así, senoidal. Una curva que subió y bajó. Empezó… mal. Empezó muy mal de hecho.. completamente derrotado y regresando como perdedor a la ciudad que había dejado. Vencido. En todos los aspectos. Vencido.
Pero mejoro… mejoré. Algo (alguien) pasó. Al principio fueron amigos nuevos (gracias, por cierto; aunque sean trolls y ñoños y todo lo demás), que me hicieron interesarme en algo más. Que me hicieron despejar mi mente y pensar en algo que no fueran mis errores pasados. Luego tú. Y ahí cambió todo.
Mi año experimentó una cresta excepcional. La verdad me la pasaba muy bien, el tiempo era relativo (porque así es, esos instantes viajaba a la velocidad de la luz) y entendí que lo platónico a veces no es tal. Me iba a nadar, cantaba “Algo contigo”, a veces hasta sonreía. Y después pasó lo inesperado.
Te vi, me vi, nos vimos. Felicidad total.
Y luego… la verdad la cagué (sí, es horrible, pero la cagué como no creen). Curva baja, pendiente negativa. Perdí. Perdi todo.. y… bueno… estupidez en su máxima expresión. Pero como las cosas sólo pueden ir hacia arriba en momentos como ese… pues.. así fueron.
Efecto boyante, le dicen por ahí. Salimos a flote. Al principio fue difícil… de hecho hubo cosas difíciles. Hasta llegar al encuentro que les platiqué por acá, en el que me di cuenta de todo (gracias por ese momento y todo lo que le siguió, en verdad, gracias).
Respiré.
Por fin la pendiente volvió a ser positiva. Y espero que así se mantenga. Por un buen rato (por favor, todos cierren los ojos en este momento y deseen que me vaya bien… ok… gracias).
Mi año me trajo mucho. Logros, tristezas, esperanzas. Conocí a gente bastante interesante (ustedes saben quienes son.. no se hagan) y a mucha gente que no conozco de la manera convencional, pero la conocí de otras maneras (que son… igualmente sorprendentes). Me di cuenta de que no estoy solo, que hay mucha gente como nosotros (y después, cuando alguien sea millonaria, no tendrá que sufrir tanto, ¿verdad?).
(Me di cuenta que existes. Gracias. No me gustan los propósitos porque normalmente la gente no los cumple. Me gustan las metas. Y tengo una en mente. Espero que pienses igual que yo. Espero hacer mucho ¿Y tú?)
Feliz año a todos (y a ti).
Perdonen lo cursi. Pero no soy cursi, soy un clásico (cuando escribí esto me pregunté: ¿que habría hecho Bécquer?)