zapata131

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Zeta menor que tres zeta

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Después de todas las sumas, las restas, las multiplicaciones y las divisiones, después de reducir, simplificar, integrar y derivar… el resultado es positivo.

Imágen vía: 9gag

El día de hoy

“El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada
situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro; y examinándote de la
asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida”.

-Dead Poets Society (1989)

Verdad aleatoria 22

Es difícil distinguir entre la delgada línea entre el aburrimiento y el hambre.

Las mejores historias del mundo…

Cuando trates de decidir entre dos alternativas bastante parecidas, siempre elige la que tenga que ver con acción. A la larga, te va a dejar más experiencia, buenas historias, y una vida más rica y plena.

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Hace una semana no pensaba encontrarme así (hey, hace una semana, ¿quién pensaba encontrarse en donde está?), me encontraba enmedio de una pelea que no era la mía y que consideraba justa, a pesar de que ahora ha cambiado.

Me encontraba ante la incertidumbre de no saber qué hacer y no saber qué sentir.

Pero bueno, qué rayos, ahora estoy aquí enfrete de la luz tenue de mi monitor, en un cuarto con las cortinas corridas, con un calor agobiante afuera y aire acondicionado al máximo. Y feliz. ¿Les dije que estoy feliz? Pues lo estoy.

Hace poco tomé una decisión bastante difícil… la verdad. Muchos pensarán que estoy loco, que tengo escuela y muchas más cosas… pero bueno, el mundo está hecho para los que quieren arriesgarse. Yo me arriesgo.

Y bueno, de alguna manera los astros se alinearon. Mi escuela entró en paro un día antes, un asunto que seguramente los aburriría. El hecho es que todo salía a la perfección. Yo pensaba sacrificar un exámen para poder hacer mi locura; digamos que tuve suerte y no lo tuve que hacer, no tuve que perder clases

El miércoles pasado, después de buscar como loco a mi tía, después de arreglar las dos maletas que me iban a servir para guardar lo poco que necesitaba, checar dos veces a ver si de casualidad el dinero que tenía ahorrado era “un poquito más”, después de que mi hermano me dijera que no me podía llevar al lugar donde me recogería el autobús y después de una caminata desesperada y un taxi oportuno, a las 6.30 p.m. salí de aquí.

El viaje fué interesante. La llamada inesperada de un buen amigo que tenía alguna idea de la loquera que estaba llevado a cabo me puso de buenas, hubo algunos SMS nerviosos y vi más de una vez el mensaje que decía “EL SALDO DE TU AMIGO SE ESTA AGOTANDO…“; me quedé dormido viendo capítulos viejos de How I Met Your Mother.

Llegando a las 5.40 de la mañana a mi destino (hey, ese autobús en verdad es muy barato), me di cuenta que reconocía dónde estaba, éste era un viaje que ya había hecho, sólo que ahora el destino era buscar su universidad, no su trabajo.

Después de preguntar a dos Técnicos en Inyección de Hidrocarburos (dependientes de la gasolinera, vamos) me subí al autobús que me llevará a un lugar que no conozco (porque Google Maps y fotografías no es conocerlo).

Y que llego.

Hora: 6.26 a.m. Sí, 12 horas después de empezar mi viaje.

Y ahi estaba caminando por una universidad sonámbula, junto con la gente que había llegado temprano. Y camino buscando una biblioteca que según su nombre no es tal, preguntándole a alumnos tempraneros que, con cara despistada, me señalan un lugar que a mi me parece escogido al azar. Una chica se ofrece a llevarme “de todas maneras voy para allá” dice.

Caminamos, sin prisas, iba holgado de tiempo. Ingenierías, Ciencias Exactas, QFB, Coordinación, eso y más se lee en las paredes. Empieza a llover. ¿Podría ser más dramático? Esperen, sí. Ella me manda un SMS diciendo que una amiga la llevará. Y yo le contesto “Bien, estaré en la biblioteca, como habíamos quedado”. Intento uno. Inteto dos. Mierda, me había quedado sin saldo. Ella me manda un mensaje diciendo que mi celular está apagado, o que no deja conectar. Pinche roaming, pinche Telcel, pinche Slim.

Corro al Oxxo más cercano, que por suerte está bastante cerca. La lluvia empieza a caer más fuerte. Mi corazón empieza a latir más fuerte… troto… corro. Llego al Oxxo empapado y agitado. La dependienta me mira de reojo, le pido “cien pesos de Tiempo Aire“, le doy mi teléfono (el cual ella anota mal, porque no es de la ciudad) los segundos me matan. Salgo… corro.. llamo. “Estoy en la biblioteca” me dice la voz del otro lado de la línea, “Estoy en el Oxxo” le respondo con la voz todavía agitada y las dos mochilas a cuestas. “No te muevas” decimos al unísono. Colgamos.

Corro, cruzar una avenida nunca me había parecido tan tedioso. Voltear a los lados tan inútil. Me sentía en Frogger (el videojuego, vamos). Y corro a la entrada de la universidad, desacelero un poco, ahora sólo camino rápido. Ya hay más gente, hay mucha gente y me da miedo perderla entre todos. Abro los ojos (en la medida de lo posible) y veo una silueta que camina hacía mi. Sonríe.

Momento extraño. Siento mis sienes palpitar. La veo, acercandose. Pienso que he de tener una estúpida sonrisa en mi cara. La oigo. “Hola” dice ella. “Hola” le respondo. Nos abrazamos. La lluvia húmeda que apenas alcanzo a limpiar de mi frente sigue escurriendo Mi sombrero se torna en un estorbo, lo quito. Nos seguimos abrazando. Mis manos se acercan a su cara… mi nariz roza la suya. Beso sus ojos, sus mejillas. La huelo. La siento. Todos mis sentidos están concentrados en ella. Mi cabeza está a punto de estallar.

Ella no lo busca, ni yo. Pero nuestros labios se encuentran. Y la tensión acumulada se disipa poco a poco. Con cada beso, cada movimiento de nuestras manos, de nuestros cuerpos. Los nervios empiezan a irse y la sensación más placentera del mundo me invade. “Te amo” susurro entre besos. “Te amo” me responde.

Hace una semana no pensaba encontrarme así, con esta certidumbre, con esta felicidad. No les platico la totalidad de mi viaje porque no pretendo aburrirlos. Lo que sí sé, es que regreso con muchas anécdotas y momentos felices. Y con novia.

¿Les dije que estoy feliz? Pues lo estoy. Déjenme ser cursi de una vez por todas, y disfrutarlo.

Soy human after all.

(*Update: ¿saben? ella escribió su versión… y me parece genial)

me.

A veces los gifs animados son sabios. A veces no. A veces sólo dicen una verdad o hacen una declaración.

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Vía: Dann.Digital.Scrapbook Visto gracias a: @acidminds

Verdad aleatoria 21

Antes, LOL significaba Laughing Out Loud (o, “risa a carcajadas”), ahora parece que significa “no tengo nada inteligente que decir”.

Persistencia

Nothing in this world can take the place of persistence. Talent will not; nothing is more common than unsuccessful people with talent. Genius will not; unrewarded genius is almost a proverb. Education will not; the world is full of educated derelicts. Persistence and determination alone are omnipotent.

-Calvin Coolidge

Las tres reglas para pelear

“Todo lo que hay que hacer es seguir éstas tres simples reglas. Uno, nunca subestimes a tu oponente. Dos, lleva la pelea afuera. Tres, ser buena onda”

-Dalton, Roadhouse

De paradojas y San Sebastián

Escribiendo un artículo para Identidad Geek (en el que hablaba de la paradoja de la Tortuga y Aquiles), me topé con un párrafo bastante interesante en el que trataban de analizar el tormento de San Sebastián desde el punto de vista de la paradoja de La flecha que no deja el arco.

Les dejo el artículo:San Sebastian 2.jpg

Como una flecha disparada hacia un blanco tiene que cubrir primero la mitad de la distancia, y luego la mitad del resto, y luego la mitad de lo restante, y así ad infinitum. El resultado es que aunque la flecha no deja de aproximarse a su blanco, nunca lo alcanza del todo.

Por consiguiente, San Sebastián se murió de miedo o de aburrimiento esperando la flecha.

Tomado del excelente blog: La muerte geométrica de Sócrates

Slow Moscow: corto en cámara lenta

Slow Moscow de Andrey Stvolinsky en Vimeo.

Les quiero compartit un gran corto en cámara lenta: Slow Moscow. A mi me ha parecido genial ver como una buena edición, una buena música y un buen efecto pueden hacer mucho.

El ambiente general del corto me gusta mucho. El agua, las burbujas, la gente, ls sonrisas. Todo encaja muy bien y me ha gustado bastante. Es increíble ver como la cámara lenta cambia la manera de ver muchas cosas.

No es uno de los videos que publicaría normalmente, mucho más alegres y divertidos, pero creo que vale la pena verlo.

Verdad aleatoria 20

Nada apesta más que el momento durante una discusión en el que te das cuenta que estás mal.

Lo difícil es aceptarlo, ¿no?

De basquetbol y estereotipos

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Hoy vi la luz.

Bueno, la verdad no, lo que pasa es que hoy, como todos los días, fuí a nadar, acabando de nadar esperé a mi hermano (que entrena Tae-Kwon-Do) en el gimnasio de mi universidad. Estaba terminando un juego de basquetbol, así que me puse a verlo.

La verdad fué un juego bastante interesante y hasta ese momento todo pudo haber acabado como una historia común y corriente.

Pero la verdad es que me puse a observar a los tipos que estaban jugando y me di cuenta: si hubiera pensado en un basquetbolista, probablemente los tipos que tenía enfrente encajarían en mi imagen mental: altos, tatuajes en los brazos, con camisa de tirantes, shorts gigantes, pelones o con un incipiente afro, barbas curiosas, rodilleras, coderas, bandas para el sudor… en fin un “basquetbolista“. Nomás les falto el blin-blineo, unos paliacates, salir al estacionamiento, treparse en su convertible y subir a unas bicthes mientras aceleraban al ritmo del hip-hop.

Es chistoso ver cómo los basquetbolistas se meten en su papel. Digo, no los critico ni nada, al contrario, durante seis años jugué basquetbol y lo entrené, y hasta la fecha me gusta mucho.

Simplemente se me hace chistoso ver como tratan de adoptar mucho la moda “norteamericana” de los basquetbolistas. A veces incluso tiene mucho que ver con su estilo de vida.

A veces sí son demsiado como el estereotipo. Pensar que lo que ruleaba antes eran estrellas como Dr. J. que usaban shortsitos pequeños y tenían una moda distinta. ¿Sería igual antes? ¿Todos trataban de verse como Dr. J.?

Yo, ya en mis años mozos, jugué volibol. Y bueno, el común de los “chicos rudos” pensará que el volibol (basandose en estereotipos) es un deporte gay. La verdad es que sí hay bastante banda gay que juega, y juega muy bien, pero eso no lo hace un deporte menos valioso que los demás (o más gay… digo, no sabes si el defensa que te estaba arrimando el camarón en tu juego de futbol era gay… ¿o sí?).

A mi me gusta (el voli, no que me arrimen el camarón). Y la verdad, recibir bien un balón rematado a más de 90 km/h a 3 metros de tu cabeza tiene chiste. Y rematar bien… bueno, créanme que es más complicado de lo que parece. El volibol es un gran deporte.

Si en un deporte debes de frotar tu cuerpo sudoroso contra el cuerpo sudoroso de otro tipo para considerarlo heterosexual y varonil… bueno… creo que ya me di a entender.

En fin.

A veces, los estereotipos aplican. A veces no. Yo en lo personal no trato de no encasillar a la gente, de no etiquetarla… porque no busco que me pongan una etiqueta ellos tampoco. Yo soy José Luis. O Zapata, como me dicen muchos. O zapata131.

Y bueno, si eres basquetbolista, volibolista, punketo, rockero, hippie fumamota, geek, reaggetonero, futbolista, panzón de cantina, entrepeneur… o culquier otra cosa, no te ofendas. Yo sólo digo que eres más que eso. ¿O no?