De como hay gente que la despierta su propia baba
En días pasados mi hermano menor me contó una anécdota que está medio graciosa. Me dijo que un día, estando en clase se quedó dormido. Por o visto estaba tan agusto que empezó a babear, ahí, en su banca, con un descaro y cinismo propios de los morros de su edad. Ya saben, 15 años, [...]
